LA ERA DE LA ZONA LIBRE


     Hacia 1855, la inestabilidad económica en el país obligó a muchos pobladores a emigrar a Texas, lo que provocó un severo despoblamiento de la frontera mexicana y la vulnerabilidad ante un nuevo intento expansionista de los Estados Unidos.

      Por ello, al estallar la Guerra de Reforma, el estado de Tamaulipas intervino directamente en los asuntos aduanales y en 1858, decretó un régimen de excepción fiscal o Zona Libre, lo cual eximía de impuestos a la importación de mercancías, siempre que éstas no se destinaran al centro del país.

       A pesar de que la Zona Libre no se apegaba a la Constitución de 1857, el propio presidente Juárez la reconoció en 1861, con lo que garantizó la lealtad de la población fronteriza frente a la Invasión Francesa.

       Los años que siguieron a la declaratoria de la Zona Libre caracterizaron al norte de Tamaulipas por un importante crecimiento urbano y demográfico, y por claras expresiones liberales, más allá del aspecto comercial. Ejemplos de ello fue, la activa movilización para la defensa de la soberanía mexicana, y la creación de foros laicos de fomento a la cultura, la educación y el debate, tales como el Instituto Literario de San Juan, el Teatro Reforma y varios periódicos.