CAMPANARIO DEL MERCADO
 

        Al comenzar la década de 1840, un grupo de comerciantes locales inició la construcción del edificio del parián, con el apoyo del ayuntamiento. El resultado fue una planta arquitectónica en forma de herradura lineal con galerías de grandes arcos de medio punto y área común al cielo raso en su centro, todo fabricado de ladrillo y que se localizaba en las calles actuales de 9, 10, Abasolo y Matamoros.

       Al lado norte del mercado se construyó una esbelta torre donde funcionó un reloj público, que anunciaba las horas a través de un mecanismo automático de campanas.

       En el siglo XX, las antiguas estructuras de la plaza del mercado se recargaron debido a los múltiples añadidos constructivos de madera y lámina. El área central fue techada, y aunque seguía brindando el tradicional servicio de venta de carne y fruta, también se ofrecían piezas de artesanía o “mexican curios”, como las nombró el turismo norteamericano.

      Todo lo anterior contribuyó a la abundante concentración de material inflamable y facilitó el incendio del 24 de diciembre de 1968. El antiguo mercado fue presa de las llamas; y pasado el siniestro, sólo restó consumar su completa demolición y el acarreo de los escombros.

MECANISMO ORIGINAL DEL RELOJ RECUPERADO EN EL INCENDIO DEL 24 DE DICIEMBRE DE 1968