REVALORACIÓN CONTEMPORÁNEA DEL PATRIMONIO EDIFICADO DE MATAMOROS
 

        A fines del siglo XX, empezaron a aflorar en la sociedad y en las autoridades locales, los primeros signos de conciencia hacia la conservación del patrimonio arquitectónico existente. Los primeros intentos de conservación de ese patrimonio se dieron a finales de los años sesenta, cuando se recuperó el Fuerte Casamata, por iniciativa del cronista de la ciudad, Don Eliseo Paredes Manzano. Más tarde, se registra la restauración del Teatro de la Reforma y también los encomiables esfuerzos de Don Filemón Garza al recuperar la casa Cross y el edificio Iturria.

         Finalmente la movilización a favor del patrimonio edificado de la ciudad se aceleró, y con la fundación del Fideicomiso del Centro Histórico nació el instrumento institucional destinado a alentar y encauzar las iniciativas para la recuperación del entorno histórico urbano.